Agosto de 2013

Desafío Aysen


Ya finalizó un nuevo Desafío Aysen, es la segunda vez que participo en la modalidad Invernal, y tratando de trasmitir las sensaciones que viví, comenzare agradeciendo a la organización del evento que reúne desde hace un par de años a voluntarios, asistentes, carabineros, ejército, armada y demás organismos oficiales de Chile, a su mentor y padre, Francisco, que nos atiende cada vez más cerca de lo que sería un pastor cuidando su rebaño!

Siguiendo con los agradecimientos están presentes mis amigos de siempre en Argentina, y párrafo aparte nuestro amigo Paulo que nos brindo su casa y consejos de carrera, asistiéndonos en todo momento con datos y una increíble onda positiva, gracias amigo y se que pronto correremos juntos una carrera! A mi Compañero de carrera León, un gran Deportista y Persona, fue audaz, tenaz y fuerte, dándolo todo el tiempo, todo, como decimos siempre en las carreras, apoyándome en momentos en que necesitaba un empujón y sobrellevando con coraje la etapa dura de Kayak.

Metiéndome ya en la carrera, este Desafío Aysen comenzó un 16 de Agosto con una mañana muy fresca, siendo las 6:30 de la mañana, Pancho dio la orden del inicio de la cuenta regresiva que nos haría partir desde el Hotel Diego De Almagro, hacia un Trekking que nos depositaría en la cima del cerro Divisadero, donde nos toparíamos con viento blanco y nieve hasta la cintura, para luego de más de tres horas, llegar al primer puesto de control, de allí en más nuestra decisión de no llevar raquetas de nieve tuvo sentido y pudimos fluir en el descenso hacia el segundo PC. Una equivocación de orientación nos dejó atrás nuevamente y tuvimos que redoblar nuestras fuerzas para no quedar demasiado atrás en el Trekking, haciendo unos 6 Km. en subida que deberían haber sido en bajada!

Corrimos gran parte de los tramos de la ciudad preguntando a todo el que se nos acercaba por donde ir más rápido y con menos desnivel ya que nuestros planes de ubicación no fueron bien trazados dentro de la ciudad, ya que este año la carrera tenía varias etapas que atravesaban la ciudad, complicando aún más la orientación.

Llegamos a retirar las bicis al centro cultural de Coyhaique, transformado en el parque cerrado, de allí una trepada hasta el portal de la reserva forestal nos hizo sentir el rigor de no haber llevado las raquetas y sentimos fatiga, siempre digo que el cuerpo se adapta, tarde o temprano se adapta y eso pasó luego de un par de minutos de trotar, retomando y subiendo el ritmo de carrera para achicar la brecha con los líderes.

El primer día llegamos después de las 15 hs. al PC Camp donde una tropa de niños Scout nos recibieron como gladiadores! Quiero destacar la excelente predisposición que siempre tienen los encargados de Campamentos, sea este desafío como los anteriores. Un reconfortante caldillo, que sería nuestra sopa de abuela, nos devolvió el alma al cuerpo para seguir con un contundente plato de pastas... La tarde paso rápido y luego de realizarle el mantenimiento a la bicis nos dirigimos a descansar y trazar la estrategia para el segundo día.

El reloj marcó las 4:30 de la mañana y partimos a desayunar para retomar lo que en sueños parecía irreal, seguir con el Desafío Aysen Invernal. Nuevamente la cuenta regresiva y partimos hacia el lago atravesado donde los Kayaks nos esperaban.

Sin saberlo era mucho más lo que nos esperaba, el lago se convirtió en mar y el viento rugía como nunca en la costa, donde un pequeño campamento nos recibió en la transición de las bicis al Kayak. Me puse el traje seco, salvavidas, tome un par de barras energéticas, la pala y los elementos obligatorios para la navegación y junto a mi compañero elegimos el bote que nos haría entrar en un mundo diferente, un mundo donde lo impredecible reinaba.

El agua golpeaba mi cuerpo y el de mi compañero y pronto se llenó el Kayak dándole un peso más confortante para la atrevida incursión lacustre, comenzamos a remar y la premisa fue no detenernos jamás, las olas hacían que los palasos sean frecuentes hacia el agua para mantener la estabilidad, lentamente fuimos ganando posiciones y confianza en no caernos a las heladas aguas, viendo a menudo como nuestros compañeros y contrincantes se daban vuelta complicándose y mucho volver a subirse al Kayak.

Quiero destacar la enorme labor de mi compañero en no darle tregua al mal clima y oleada que nos castigó todo el tiempo que estuvimos inmersos en el lago.

Al divisar la costa ya de regreso, una endemoniada energía se apoderó de nosotros y fue gracias a ella que llegamos en una excelente posición, ganando varios puestos.

Nos cambiamos rápidamente y una sopa caliente nos devolvió a la normalidad, dándonos un calor que se necesitaría para afrontar los extenuantes varios kilómetros de bici que nos faltaban.

Poco a poco fuimos marcando los PC y la estrategia de dar lo máximo en la bici estaba dando buenos resultados, un PC opcional fue la clave para llegar con chances de hacer podio, y cuando entramos en la ciudad una multitud nos alentaba a cada cuadra que transitábamos; al llegar a la plaza principal ya divisado el arco de la meta, el eterno y satisfactorio sentimiento que a todos los corredores nos invade, fue el que me hizo emocionar una vez más.

Obtuvimos un trabajado y reñido segundo puesto en el Desafío Aysen Invernal 2013, que cada año es más y más competitivo, mi compañero, León, un titán, mi Amigo Paulo un grande, y Vos... Juli. Lo mejor que me paso en la vida... A ellos les debo esta carrera y un eterno agradecimiento va desde lo más profundo de mi corazón.

La entrega de premios fue una fiesta donde la organización nos sorprendió con una hermosa muestra de artesanías para luego brindarnos una preciosa velada junto a la orquesta municipal, un ballet de danzas folklóricas y autóctonas.

Más que decir, sólo nuevamente gracias a todos los que siempre me apoyan y alientan.

Se termino una nueva carrera por la cual entrené mucho tiempo y que seguro volveré a correr, pero ello dio paso a un nuevo objetivo deportivo que en el horizonte ya se divisa... ya les contaré...